Aún sin grandes lujos, la verdad… (¿quién necesita luz eléctrica cuando se pueden usar alargadores y velas? ¿Y puertas en los baños?… ¡pijadas!)… pero ya allí, que es lo importante.
Anoche, a las 2 y pico de la mañana quedó inaugurado el sofá. Y doy fe de que un sofá de 3-4 plazas cabe en un coche y medio. Todo es ponerse.
La primera entrega del libro en el que he estado trabajando últimamente ya ha salido. Os recomiendo a todos que lo leáis, ya que es un relato muy curioso e interesante y se ha hecho con mucho mimo. ¡Y además tiene unas bonitas ilustraciones!
Que fijación, oiga. Una habla de conos de tráfico y ya no hay nada que hacer. Tiene narices que gran parte de las visitas a este blog se deban a la curiosa forma que tiene la informática de interpretar nuestras peculiaridades lingüísticas. ;p
Ya me quedan menos ilustraciones para terminar el libro. Esta es una de mis preferidas.
Aunque no cuentan exactamente lo mismo, la idea es bastante parecida a la historia de “the origin of love“, de la película “Hedwig and the angry inch“. Me encanta.
Parece que los días bonitos tienen que tener por narices un cielo azul y un sol brillante… pues yo no estoy de acuerdo… ¡donde estén unas cuantas nubes, que se quiten los cielos despejados!
Sin duda, lo que más me gusta de mi futura casa es la terraza. Cierto es que el hecho de que el interior sea todo escombros ayuda a la elección. Aunque ya se van viendo cosillas…
Prometo poner una foto de mis dos ….baños en cuanto estén terminados! ;p
… cuelgo un trabajillo de diseño objetual. Por si no queda claro, es una silla. Tenía unas especificaciones determinadas (para bar o terraza, apilable de alguna forma…), y esas cosas. La verdad es que como mueble, no es gran cosa, pero me gustó como quedó el modelado.
PD. Y para los incrédulos…si que es apilable, sólo que de una forma poco habitual… tipo carrito de la compra, en fila.
Ya era hora de que me pusiera en serio con esto… El hombrecillo ha vuelto a mi pantalla (algo más rejuvenecido), y esta vez tiene intenciones de quedarse durante un tiempo.
Os presento a mi pared. Aún le queda mucho camino para ser una pared hecha y derecha, pero la tendríais que haber visto antes.. llenita de tacos y gotelé.
Lo que más echo de menos de la facultad son las clases de dibujo al natural. Sobre todo las del último año, en Proyectos… donde nos dejaban total libertad para experimentar.